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"Historia del café"


 

Según una de las múltiples leyendas acerca de este grano, los intensos efectos de las bayas de café se descubrieron en un rebaño de cabras que, después de mordisquear los frutos de un arbusto de café, no descansaban durante la noche.

 

Las investigaciones demuestran que el origen del arbusto del café se encuentra en las montañas de etiopia (Abisinia), en la provincia de Kaffa.

 

La palabra "café" no procede, como podría creerse, del nombre de la provincia de Kaffa, sino del término árabe antiguo qahwah.

 

Parece ser que el café ya se bebía en Arabia a mediados del siglo XV. Después de la conquista de la península Arabica por parte de los turcos en 1517, estos contribuyeron a la posterior difusión del café. Pero el café no se impuso en Europa hasta que los mercaderes Venecianos a principios del siglo XVII, trajeron granos de café de la ciudad portuaria yemeni conocida como mokka.

 

Los holandeses comenzaron a plantarlo en 1958 en Ceilán, cuyo clima tropical se supuso ideal para el cultivo de esta planta.

 

Debido a la gran demanda de este producto los imperios coloniales introdujeron la planta del café en todas las regiones cuyas condiciones parecían propicias para su cultivo.